La seguridad de la flota es una preocupación importante para cualquier gestor de flotas, y hacer cumplir las políticas de seguridad puede resultar difícil. La falta de visibilidad sobre los comportamientos de riesgo, sumada a la dificultad para comunicarse de manera efectiva, impide que los gestores tomen medidas significativas en favor de la seguridad. Esto provoca que se pasen por alto problemas críticos hasta que ocurre un incidente que deriva en lesiones o, peor aún, daños materiales, demandas, aumento en las primas de seguros, interrupciones en la actividad comercial y pérdida de reputación.